Gran Ricardo
EL GRAN, GRAN VINO DE MÉXICO
30 AÑOS HACIENDO HISTORIA
La grandeza es una aspiración que pocos logran alcanzar. Monte Xanic lo ha hecho durante 30 años con Gran Ricardo. Un vino elegante de precisión enológica que combina tradición e innovación. El cuidado meticuloso en la selección de sus uvas, la obsesión por cuidar cada detalle en su proceso y el dominio de elaborarlo cada año nos demuestra que lo grande, con el paso del tiempo, se convierte en excepcional.
Cada botella de Gran Ricardo es un testimonio del cuidado y la obsesión que dedicamos en cada añada. Es un tributo a la tradición puesta en un vino que refleja la excepcionalidad de nuestro terruño. Hemos compartido este viaje con todos los amantes del buen vino, aquellos que se arriesgan a vivir y a creer que todo es posible", comentó Hans Backhoff, Director General de Monte Xanic.
Gran Ricardo fue creado en 1994 y desde entonces, representa lo más selecto de nuestra oferta vinícola. Concebido en honor a uno de los fundadores de Monte Xanic, Ricardo Hojel, este vino de alta gama ha sido multipremiado en competencias internacionales, ganándose la reputación del vino más distinguido de México. Es el máximo exponente del vino mexicano en su categoría, destacando por su personalidad, carácter y un alto potencial de guarda (+25 años).
Su elaboración es un trabajo artesanal; cada racimo y baya se selecciona manualmente. Posteriormente, se aplica la técnica de maceración en frío pre-fermentativa durante cinco días, y fermentación post-fermentativa durante ocho días. Finalmente, descansa por 18 meses en barrica nueva de roble francés. Este vino nace de la esencia de los Valles de Guadalupe y Ojos Negros, cuna de uvas cultivadas bajo un clima mediterráneo.
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VARIEDADES DE UVA:
Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot y Malbec.
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VALLES DE PROCEDENCIA
Valle de Guadalupe y Valle de Ojos Negros
Gran Ricardo se despliega con una riqueza y profundidad, donde la cereza negra, grosella, moras, zarzamora, frambuesa y flores de violeta danzan en una armonía frutal y floral. Se entrelazan con elegantes notas de romero, clavo, eucalipto, pimienta negra y blanca. Adicionalmente, se revelan trazos de roble, un destello de chocolate oscuro, vainilla dulce, nuez moscada y notas balsámicas que añaden capas de complejidad al aroma. Al paladar, es sobrio y corpulento, untuoso y envolvente, con balance y elegancia, desdobla taninos que son como seda pura y un cuerpo que abraza el alma.
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EL ARTE DE LO EXTRAORDINARIO